La práctica artística de Yara Blossom se basa en una profunda conexión con la memoria, las emociones y las narrativas culturales. Explora cómo los momentos cotidianos y las experiencias personales pueden transformarse en símbolos universales que trascienden lo individual.
A través de un diálogo entre el realismo y el expresionismo, busca capturar no solo la apariencia de las cosas, sino también su carga emocional y simbólica, aquello que las hace significativas y humanas. El centro de su trabajo está en la conexión: con las raíces culturales, las dinámicas humanas y los recuerdos que dan forma a nuestra identidad.